Antes de nada, ¡feliz año! Hoy traemos un artículo que nos ha parecido interesante para cerrar por completo un 2018 que no será recordado como el año más “glamuroso” para los inversores de fondos.
Las caídas generalizadas en lo largo y ancho de las geografías están llevando a los inversores a desconfiar de sus inversiones.
Veamos un ejemplo:

Fuente: Google
Este es el S&P500, uno de los índices de referencia más conocidos y utilizados como benchmark por muchos gestores de fondos. Si analizamos el índice entre el 2017 y 2018 haríamos la siguiente reflexión: ¿Cómo puede el mercado crear valor durante 2 años y destruirlo en poco más de un mes? Es en este preciso momento cuando el pánico se generaliza y la palabra crisis empieza a estar en boca de todos. Nuestro instinto natural nos lleva a vender por la incertidumbre y la intranquilidad que nos proporcionan las caídas. Pero ¿y si dejamos a un lado este instinto y nos comportamos como inversores racionales? Omitiendo este primer impulso, tendríamos que estar pensando ¡Qué magnífica oportunidad nos está brindando el mercado! ¿Verdad?
Así de optimista es la reacción de aquellos gestores más analíticos de fondos que trabajan hoy para adaptarse al mercado y así poder aprovechar al máximo estos eventos más desconcertantes. Para ellos, es como “IR DE REBAJAS”.
En este sentido, a los gestores les beneficia las entradas de liquidez a sus fondos para aprovechar oportunidades de inversión que brinda el mercado precisamente en entornos como el actual. De hecho, ante esta situación, a los gestores se le ponen “los dientes largos” porque encuentran ventajas en empresas que fundamentalmente siguen creciendo pero que están siendo castigadas por acontecimientos macroeconómicos. Es decir, si una empresa valorada ayer a 100 hoy vale 80, y, a nivel fundamental la empresa es la misma (o incluso mejor) ¿no sería como ir de rebajas?
Creemos que rentabilizar nuestras inversiones en los mercados financieros no debería ser un sprint sino una maratón ya que actuar a largo plazo es lo que nos puede ayudar a mejorar nuestra rentabilidad final. Muchas veces nuestras inversiones fallan por decisiones de inversión tomadas de forma impulsiva y condicionadas en exceso por el corto plazo.
En Merkaat también apostamos por la toma de decisiones racionales a largo plazo. Realizamos una cuidadosa selección de fondos bajo el concepto de arquitectura abierta para encontrar los mejores gestores de cada tipología de activo y geografía a nivel global. Asimismo analizamos una serie de factores cuantitativos como los rendimientos, volatilidades históricas y ratios financieros y nos basamos en un conocimiento exhaustivo del equipo de gestión del fondo, entre otros muchos aspectos. Concluyendo, confiamos en la capacidad de los fondos elegidos tanto en los buenos como en los malos momentos ya que pensamos que el desempeño de los gestores se verá reflejado en sus fondos con una buena rentabilidad a largo plazo.
En resumidas cuentas, queremos transmitirte seguridad, tranquilidad y, sobre todo, la confianza de que tu dinero está en buenas manos y tu cartera en seguimiento constante.